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Una historia que contarte

"Etiam si oportuerit me mori tecum non te negabo" Aunque tenga que morir por ti, no te negaré

Así reza en el escudo de Orduña y en el corazón de los orduñeses, es el sentimiento de pertenencia al viejo Señorio de Bizkaia, a pesar de la separación geográfica, lo que por otro lado la hace singular en Euskadi al convertirla en el único municipio vasco que es un exclave de su propio territorio histórico. Esto es devoción territorial y, desde 1284, quedará vinculada a Bizkaia “por siempre jamás”.

CONJUNTO HISTÓRICO-MONUMENTAL

Calles y piedras con historia propia, todas alzándose en un entramado medieval en el que rige una gran plaza porticada, enclave estratégico durante siglos para el mercadeo y gravamen de mercancías en tránsito entre la meseta y el mar: lana, hierro, grano, pescado, tapices, trípticos y retablos…

A día de hoy ostenta con orgullo el hecho de ser la mayor plaza ferial de origen medieval de toda la Comunidad Autónoma Vasca.

La Orduña histórica habla de territorialidad, comercio y fiscalidad, su narración, siempre sorprendente, la hace su propio casco histórico declarado CONJUNTO HISTÓRICO-MONUMENTAL.

SANTUARIO DE LA ANTIGUA

La Virgen de la Antigua es la patrona y protectora de la ciudad y del valle, en el entorno de su santuario encontramos la Orduña primigenia y secular, la que nos habla de sus primeras gentes, ligadas a la tierra, necesitadas de protección ante lo desconocido y la adversidad. El manto de la “Amatxu” les ha arropado desde la Edad Media y por eso, cada año, en su honor celebran los Otxomaios.

El entorno también nos habla de la preexistencia de creencias ancestrales donde imperaba la presencia de criaturas y deidades mitológicas: por los caminos merodeaba Herensuge, en los arroyos se peinaban las Lamias y Mari sobrevolaba hacia el Txarlazo.

JUNTA DE RUZABAL

Se reunieron bajo el roble, en el alto de la Junta, tal como marcaban sus usos y costumbres desde tiempo inmemorial, pero esta vez, lo harían para dejar escrita esta ley de tradición oral; las ordenanzas que les regían como comunidad, era el 4 de mayo de 1516.

Esta, única Junta Administrativa de Bizkaia, ha conservado un patrimonio intangible de gran valor; sus instituciones seculares, un tesoro guardado en el espíritu de sus gentes y en la kutxa de Ruzabal, su archivo, un viejo roble tallado del siglo XVI.