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Un paisaje que salta a la vista

El primer contacto visual con el paisaje de Orduña evidencia que estás en un territorio impactante e inmenso, un escenario camaleónico que invita a ser descubierto una y otra vez.

En el devenir de su tiempo geológico la estática mole de roca, se rebeló a permanecer inmóvil y pactó con los elementos y seres vivos para que desde sus entrañas le diesen movimiento.

Desde entonces, desde lo alto y hacia el valle se precipitan, una y otra vez, el agua, una masa de nubes que gira caprichosa, las hojas de las hayas y el buitre.

SIERRA SÁLVADA

Orduña reposa protegida por Sierra Sálvada, una formidable muralla natural de 25 km de largo que configura una de las más bellas postales de Bizkaia y de Euskadi.

La roca vigila tierras vascas desde sus miradores y atalayas naturales; Fraideburu, Txarlazo, Txolope, Solaiera, Bedarbide, Iturrigorri, Ungino y Eskutxi.

El senderista crestea, las encumbra y pierde su mirada en el bosque de la ladera, los prados habitados del valle y otras cimas menores. Sabe que otea paisajes y territorios llenos de historia y singularidad.

SALTO DEL NERVIÓN

El más buscado, el más visitado, pero no el único en Sierra Sálvada. Cuando se manifiesta con toda su fuerza no lo hace solo, infinidad de saltos afloran de la roca para acompañarle. Sí, es un espectáculo extraordinario, pero como todo lo extraordinario, no está ahí siempre que lo deseamos. Nos convoca mayormente en época de lluvias. Búscalo en invierno y en primavera, pero asómate a su mirador siempre que puedas, te impresionará.

EL BOLLO

En el paisaje cambiante de Sierra Sálvada no solo surgen cascadas de agua, las hay también de nubes. Esta peculiar cascada tiene un sugerente nombre; Bollo, porque se manifiesta como una mullida y esponjosa ola que surfea la sierra precipitándose hacia el valle, atreviéndose a bajar hasta media ladera donde acaricia a Orduña y Ayala para recogerse y volver a la meseta.

Cuando aparece el Bollo, Sierra Sálvada se pone guapa para la foto, bella, enigmática, es entonces cuando desde sus pies podrás disfrutar de un majestuoso espectáculo visual que parece envolverlo todo, también a ti.

HAYEDO

En otoño o “udazkena”, último verano, como se dice a esta estación en euskara, el haya, aún vestida, pasará de abrigar a la roca con sus hojas, a hacerlo con un tapiz mullido a los pies de su desnudez. Estás en la estación dorada, cuando Sálvada te ofrece la magia del hayedo. Ven y déjate hechizar de su colorido otoñal, ocres y rojizos que destellan para regalarle a tus ojos uno de los más bellos espectáculos del año.

Durante el resto de las estaciones no pierdas la oportunidad de bañarte también en su tímida ligereza primaveral, en su pletórico verdor estival y en su melancólica desnudez invernal.

NATURALEZA PROTEGIDA

Si Sierra Sálvada es un territorio mágico, mágicas son también las criaturas que la habitan, más de 200 especies de vertebrados que conviven en perfecta armonía con una flora variada y singular.

Algunas se camuflan, se esconden, se quedan inmóviles a cada paso que das; tritones alpinos, salamandras, garduñas, mariposas, y también las orquídeas. Las rapaces por el contrario, te sobrevuelan sin miedo.

Sálvada es un territorio vivo donde flora y fauna son su gran tesoro, el que permite que sigan sucediéndose los ritmos de la naturaleza y el que hace que nos deleitemos al recorrerla.

BIRDING

Las personas amantes de la naturaleza y concretamente las aficionadas al avistamiento de aves, tienen en Orduña un auténtico tesoro en esta materia. La rica diversidad avícola de Sierra Sálvada no deja indiferente a nadie, abre bien los ojos y observa, estás en territorio “Birding Euskadi”.